Panorama matritense_ obras jocosas y satiricas de El Curioso Parlante
Panorama matritense_ obras jocosas y satiricas de El Curioso Parlante »Con tan bellos elementos, ¿quién resiste a la tentación de tener sociedad? Tuviéronla, en efecto, y desde el principio vieron llenos sus salones de gentes de varias esferas; desocupados, seductores, damas de fortuna, maridos tolerantes, esposas ligeras, jugadores, músicos y danzantes. El marido, que, como todo hombre de gran tono, empezó por hacer un viaje de dos meses a París, volvió a su casa tan lleno de aquellas maneras, que quiso iniciar en ellas a su esposa. Ésta no tardó en aprenderlas y exagerarlas, y muy luego fue citada como el modelo de las damas a la moda. Entre tanto, el gasto de la casa se hizo exorbitante, como puede V. creerlo; el sueldo del destino, los productos de las haciendas, y aun sus mismos capitales, todo desapareció como el humo, y nuestro hombre se ha visto precisado a recurrir a la intriga y a la bajeza con objeto de prosperar más en su carrera, y proporcionarse medios de bastar a su disipación. Su casa desde entonces quedó abierta a ciertos personajes, protectores gratuitos, y a ciertas damas de corte, a quienes adula y encomia, no sin notable burla del resto de la tertulia, que conoce sus miras. Uno de aquellos hombres de mundo, y de las peores ideas, le tiene seducido con su protección, y mientras tanto obsequia a su mujer; ella tal vez no le escuchara, pero el mismo marido… ¡qué infamia!… la obliga a contemporizar y no ponerle mala cara. Entre tanto, él se encierra en su sala de juego, aventura allí el resto de su fortuna, se aficiona a ciertos manejos indecentes, y aturdido con sus pérdidas y ganancias, y con el ruido del baile que suena en el salón, no advierte que han dado las dos de la mañana…