Panorama matritense_ obras jocosas y satiricas de El Curioso Parlante
Panorama matritense_ obras jocosas y satiricas de El Curioso Parlante Mi doctor (que es algo brusco de modales) tomó a este punto su sombrero, y me dejó, sin más preámbulos, cavilando sobre el nuevo proyecto que me indicaba. Inmediatamente corrí a rodearme de los ciento y tantos cuadernos que van publicados del Diccionario Geográfico Universal; ítem, del Atlas que le acompaña, con el objeto de escoger sitio a donde dirigirme en busca de la salud y de los placeres más puros e inocentes. Todo se me volvía tomar y dejar mamotretos, consultar viajes pintorescos, contemplar estampas de paisajes y marinas, recitar églogas pastoriles, y reunir, en fin, un copioso número de materiales para el nuevo género de vida que iba a seguir durante algún tiempo. Pero por más que cavilaba, nada decidía, hasta que resolví salir a la calle y consultarlo con el primero que la suerte me deparase.
La casualidad a veces sabe más que un libro, y ella y mi buena suerte hizo que me dirigiese a casa de don Melquiades Revesino, cuya familia es para mí de la mayor franqueza. Por qué tanto la hallé cuidadosamente ocupada en discutir un provecto semejante al que a mí me desvelaba, quiero decir, en salir a tomar aires a un lugar.