Panorama matritense_ obras jocosas y satiricas de El Curioso Parlante
Panorama matritense_ obras jocosas y satiricas de El Curioso Parlante Dicho y hecho; éntrase a la sala mirando a su hija con ojos amenazadores; abre el billete y lee… «Caballero; si la noche del baile de la Marquesa pude con mi indiscreción hacer concebir a V. esperanzas locas… -¡Cielos!; pero ¡qué veo!… ésta es la letra de mi mujer…
- ¡Ay, papá mÃo!
- ¡Infame! A los cuarenta años te andas haciendo concebir esperanzas locas…
- Pero, papá…
- Déjame que la despierte, y que alborote la casa».
Con efecto, asà lo hizo, y en más de una hora las voces, los gemidos, los llantos, dieron que hacer a toda la vecindad, con no poco susto del galán fantasma, que desde la calle llegó medio a entender el inaudito quid pro quo.
Su generosidad y su pundonor no le permitieron sufrir por más tiempo el que todos padeciesen por su causa, y fuertemente determinado llama a la puerta: asómase el padre al balcón: -«Caballero, tenga usted a bien escuchar una palabra satisfactoria de mi conducta». -El padre coge dos pistolas y baja precipitado, abre la puerta: -«Escoja V.», le dice. -«Serénese V., contesta el joven; yo soy un caballero; mi nombre es N., y mi casa bien conocida; una combinación desgraciada me ha hecho turbar la tranquilidad de su familia de V., y no debo consentirlo sin explicársela».