Panorama matritense_ obras jocosas y satiricas de El Curioso Parlante
Panorama matritense_ obras jocosas y satiricas de El Curioso Parlante Aquí calló Pedro Correa; y yo, que me sentí aliviado, me disponía a proseguir pensando en mi artículo, pero nada bueno me salía, por lo cual tuve que dejarlo hasta la noche; vino ésta y acordándome de la narración de mi barbero, asaltome la idea de que diciendo lo que él habló, tenía coordinado mi discurso, supuesto que es de costumbres, si no de las más limpias.
Hícelo, en efecto así, y me fui a acostar muy satisfecho; mas no bien cerrado los ojos cuando un ruido extraño me despertó. Pareciome oír puntear una guitarra, y así era la verdad, que la punteaban del lado la calle, mas diciendo como don Diego en el «Sí de las Niñas»:
«¡Pobre gente! ¿quién sabe la importancia que darán ellos a la tal música?», volvime del otro lado con intención de dormir; pero en esto algunos pasos cercanos, y el rechinar de una imprudente puerta, me hizo conocer que el enemigo se hallaba cerca, con lo cual, y la ventana abierta, oí distintamente una voz que cantaba esta seguidilla:
«Aunque los males curo,
De las heridas,
Amor no me permite
Curar las mías.
»Que sus saetas
Tienen más poderío
Que mis recetas».