Panorama matritense_ obras jocosas y satiricas de El Curioso Parlante
Panorama matritense_ obras jocosas y satiricas de El Curioso Parlante No me pareció del todo mal el concepto barberil, y por ver si continuaba, o yo me había equivocado, dejele echar el preludio de la segunda copla, mientras el cual la hermosa Maritornes se acercaba a la ventana a pocos pasos de donde yo me había colocado. La guitarra concluyó el preludio, y la voz volvió a cantar:
«Abandona ya el lecho,
Querida Antonia,
Para oír los suspiros
De quien te adora.
»Depón el miedo,
Que todo el mundo duerme
Menos tu Pedro».
- Y yo tampoco duermo, señor rapista, porque las voces de usted no me lo permiten (dije con voz gutural asomándome a la ventana). ¿Parécele a V. que aquí somos de piedra como el guardacantón de la esquina? ¿o qué horas son estas para venir a alborotar el barrio? Por mi fe, señor Monaguillo Parlanchín, que así vuelva usted a tomar mi barba como ahora llueven lechugas, y que la Maritornes que está a mi espalda no le tornará a colar más chorizos en la bacía. -