Panorama matritense_ obras jocosas y satiricas de El Curioso Parlante
Panorama matritense_ obras jocosas y satiricas de El Curioso Parlante - Pues si es ello así (repliqué yo), ¿cuál es el aliciente que puede atraer a una diversión donde nadie se divierte, a un baile donde no se baila, a una sociedad donde apenas se habla, donde todo es aparente, y donde ni los genios, ni las figuras, ni la clase, ni las palabras representan su valor positivo? ¿Qué encanto, pues, es el que reúne a esta sociedad?
«Ahora lo verá V.», me dijo doña Dorotea, tomándome de la mano y llevándome a una salita inmediata. La dificultad que experimentamos para penetrar en ella me hizo conocer que allí estaba la sección central de la tertulia, y que lo que había visto hasta allí no era sino las subalternas. Y en efecto; después de un largo y sostenido ataque, llegué a penetrar hasta una mesa circundada por numerosos grupos de cabezas, verdadera caricatura de Boilly, en cuyas expresivas facciones reconocí toda la colección de mamás y de maridos, ciegamente ocupados en correr tras una sota o un caballo, en tanto que hijas y esposas se esforzaban en la sala a salir al paso de los caballeros en un baile ruso, capaz de hacer sudar a las orillas del Newa, o en una galopada, más propia de un camino real que de un salón.