Panorama matritense_ obras jocosas y satiricas de El Curioso Parlante
Panorama matritense_ obras jocosas y satiricas de El Curioso Parlante Llegados a Palacio, subió mi compañero, y yo marché a esperarle en casa de un amigo, donde no tardó en llegar, con lo cual empezamos nuestras visitas de buen tono; pero tuvimos la suerte de despacharlas pronto, porque las señoras habían salido, cuál a la misa de la tropa, cuál a la de las dos en el Buen Suceso, cuál a la revista en el Prado, y cuál, en fin, a otras visitas, y esto me convenció de la ventaja de hacerlas en día de fiesta. A todo esto eran ya las tres, y por indicación de D. Magnífico, y aunque no teníamos necesidad de ello, atravesamos a lo largo la calle de la Montera, en cuya acera izquierda se hallaba reunida a aquella hora, entre sol y sombra, la flor y la nata de la andante caballería, y al pasar por aquellos grupos, no pudo prescindir mi vecino de bajar el cristal y sacar por el ventanillo la mano a de su uniforme, con lo cual quedó satisfecho de haber fijado la conversación general por cinco minutos.