Panorama matritense_ obras jocosas y satiricas de El Curioso Parlante
Panorama matritense_ obras jocosas y satiricas de El Curioso Parlante Los romanos, habitadores de un clima meridional y grandes en todas sus cosas, adoptaron con magnificencia las costumbres de los griegos; y desde tiempo de Pompeyo, según Plinio, empezaron a construirse baños públicos por toda la ciudad, siguiendo este movimiento en una progresión asombrosa. Agripa solo, en el año de su edilidad, hizo construir ciento sesenta. A su ejemplo, Nerón, Vespasiano, Tito, Domiciano, y casi todos los Emperadores, mandaron edificar baños magníficos de preciosos mármoles y elegante arquitectura, complaciéndose en concurrir a ellos con el pueblo, viniendo a tal extremo su profusión, que se asegura haber llegado a existir ochocientas de estas casas repartidas por toda la ciudad.
Las dilatadas conquistas de aquel pueblo magnífico y guerrero introdujeron, como era natural, sus costumbres en todos los países que dominaron, y en particular la del baño fue tan extendida por ellos, que se ha dicho que luego que conquistaban un país, lo primero que hacían era edificar thermas, así como más tarde los españoles construían una iglesia, los ingleses y holandeses una factoría, y los franceses un teatro. Los restos de nuestras ciudades antiguas prueban evidentemente que no fue España la menos favorecida en aquel punto.