Panorama matritense_ obras jocosas y satiricas de El Curioso Parlante
Panorama matritense_ obras jocosas y satiricas de El Curioso Parlante Desalojados de nuestra Península por los godos, y éstos por los árabes, debió crecer naturalmente aquella costumbre bajo la dominación de los últimos, por la influencia que además del clima les daba su religión. En efecto, así sucedió, y aún pueden reconocerse pruebas positivas de ello en las ciudades del Mediodía, Granada, Córdoba y otras tantas. En Magerit mismo (Madrid) había baños públicos en la calle de Segovia por bajo de la parroquia de San Pedro, y hay también quien los supone en la plazuela de los Caños del Peral, fundándose en el nombre de la puerta de Balnadú, que estaba allí cerca, y que se hace derivar de las dos palabras latinas Balnea duo, si bien otros con mayor fundamento suponen a dicha palabra contracción de las árabes Bal-al-nadur, que significa Puerta de las Atalayas.
Pero los árabes y los turcos, que son, entre los pueblos modernos, los que han conservado el uso más habitual del baño, le verifican de un modo diferente que nosotros. Al salir de él, entran por lo regular un un sudatorium o estufa caliente, por medio de conductos abiertos en el suelo, y desde allí vuelven a trasladarse al baño caliente, haciéndose antes frotar violentamente las articulaciones y todo el cuerpo con cepillos suaves y guantes de franela, y perfumarse con aceites y esencias exquisitas.