El Golem [Trad. Jose Rafael Hernandez Arias]
El Golem [Trad. Jose Rafael Hernandez Arias] »Y ve, esto lo he encontrado en los cajones, para anticiparme a Wassertrum —concluyó Charousek y señaló un paquete de cartas en el escritorio—, es lo único comprometedor que he podido encontrar. Espero que no haya más. He buscado en todos los baúles y armarios, tan bien como me lo ha permitido la oscuridad.
Mis ojos revisaron la habitación mientras hablaba y se detuvieron involuntariamente en una trampilla en el suelo. Recordé oscuramente que Zwakh me había contado una vez que una entrada secreta conducía desde abajo al estudio.
Era una plancha cuadrada con un anillo como asidero.
—¿Dónde podemos guardar las cartas? —comenzó a hablar de nuevo Charousek—. Usted, señor Pernath, y yo, somos los únicos en el ghetto que le parecemos inofensivos a Wassertrum, por qué precisamente yo… bueno… eso tiene… sus motivos especiales (vi que sus rasgos se distorsionaban por un odio salvaje al pronunciar la última frase como si la mordiera), y a usted le tiene por… —Charousek sofocó la palabra «loco» con una tos repentina y artificial, pero yo adiviné lo que había querido decir. No me hizo daño, la sensación de poder ayudarla, «a ella», me hacía tan feliz que había perdido toda sensibilidad. Al final acordamos que esconderíamos el paquete en mi casa y nos fuimos a mi habitación.