El Golem [Trad. Jose Rafael Hernandez Arias]
El Golem [Trad. Jose Rafael Hernandez Arias] —¿Yo? ¿En la mano? ¿Yo? —Zwakh se mesó los cabellos.
—Sà señor, ¡usted! ¿No le ha llamado nunca la atención que el juego del tarot tenga veintiún arcanos… tantos como letras tiene el alfabeto hebreo? ¿Acaso no muestran hasta el exceso nuestras cartas bohemias imágenes que son claramente sÃmbolos: el loco, la muerte, el demonio, el Juicio Final? ¿Cuán alto, querido amigo, quiere que la vida le grite las respuestas en el oÃdo?… Lo que no necesita saber es que «tarok» o «tarot» significa tanto como la «Tora» judÃa, esto es, la ley, o el egipcio antiguo «tarut», la pregunta, y en la antiquÃsima lengua Zend la palabra «tarisk», yo reclamo la respuesta. Pero los eruditos deberÃan saberlo antes de afirmar que el tarot procede de los tiempos de Carlos VI. Y asà como el Mago, Juglar o Bufón es la primera carta de la baraja, el hombre es la primera figura en su propio libro de imágenes, su propio doblez… la letra hebrea Aleph, que, diseñada según la forma del hombre, señala con una mano hacia el cielo y con la otra hacia abajo, quiere decir: «Como es arriba, asà es también abajo; como es abajo, asà es arriba». Por eso dije antes si se llama realmente Zwakh y no «Bufón»… pero no lo invoque.
Hillel me miró fijamente y yo presentà que bajo sus palabras se abrÃa un abismo de nuevos significados.