El Golem [Trad. Jose Rafael Hernandez Arias]
El Golem [Trad. Jose Rafael Hernandez Arias] Comencé a decirme palabras como se me iban ocurriendo: «príncipe», «árbol», «niño», «libro»… y a repetirlas espasmódicamente, hasta que de repente estuvieron ante mí como sonidos desnudos, absurdos y espantosos, de un periodo primitivo, sobre las que tenía que reflexionar con todas mis fuerzas para devolverles su significado:
¿P-r-í-n-c-i-p-e?… ¿L-i-b-r-o?
¿No me había vuelto loco? ¿O acaso estaba muerto? Tanteé a mi alrededor.
¡Levantarme!
¡Sentarme en el sillón!
Me dejé caer en la butaca.
¡Si viniera de una vez la muerte!
¡Tan sólo dejar de sentir esta terrible asechanza! «¡No… quiero… no… quiero… no!», grité. «¿No me oís?»
Caí sin fuerzas.
No podía concebir que siguiera viviendo.
Incapaz de pensar o de hacer algo, miré fijamente de frente.
¿Por qué se acercaban unos granos con tal tenacidad?, se abrió paso un pensamiento en mí, se retiró y regresó de nuevo. Se retiró y regresó de nuevo.
Poco a poco comprobé que ante mí había un ser extraño… quizá desde que estaba aquí sentado, ya estaba él ahí de pie y me alargaba la mano: