El Golem [Trad. Jose Rafael Hernandez Arias]
El Golem [Trad. Jose Rafael Hernandez Arias] —No, Babinski vivió mucho antes. Pero yo, como compositor, puedo saber mejor que nadie qué fue lo que tocó. Usted no está capacitado para emitir ningún juicio: no tiene oÃdo: zimzerlim… zambusla… busla deh.
Zwakh escuchó emocionado hasta que Prokop volvió a guardarse su llave y entonces continuó:
—El continuo crecimiento de la loma comenzó a despertar lentamente sospechas entre los vecinos, y a un policÃa del suburbio Zizkov, que por casualidad vio cómo Babinski estrangulaba a una anciana dama de la buena sociedad, le corresponde el mérito de haber puesto punto final, de una vez por todas, a la actividad egoÃsta del monstruo.
»Detuvieron a Babinski en su Tusculum.
»El tribunal, aceptando la circunstancia atenuante de su, por lo demás, buena reputación, le condenó a morir en la horca y encargó al mismo tiempo a la empresa Hermanos Leipen —Sogas en gros y en détail— suministrar los necesarios utensilios para la ejecución, en tanto que cayeran en el ámbito de su ramo, con el abono en cuenta de precios moderados al erario público contra factura.
»Ocurrió entonces que la soga se rompió y la pena de Babinski se conmutó a cadena perpetua.