El Golem [Trad. Jose Rafael Hernandez Arias]
El Golem [Trad. Jose Rafael Hernandez Arias] »Se dice que hasta que llegue el momento, Matusalén en persona vigila el lugar, para que Satán no se lleve la piedra y engendre un hijo con la criatura: llamada Armilos. ¿No ha oÃdo hablar nunca de ese Armilos? Se sabe hasta el aspecto que tendrÃa… es decir, los viejos rabinos lo saben… si viniera al mundo: tendrÃa el pelo como el oro, recogido en una cola, peinado a dos rayas, ojos en forma de hoz y brazos que llegan hasta los pies.
—HabrÃa que dibujar a ese pisaverde —gruño Vrieslander y buscó un lapicero.
—Asà pues, Pernath, si alguna vez tuviera la suerte de convertirse en un hermafrodita y, en passant, de encontrar el tesoro enterrado —concluyó Prokop—, no se olvide de que yo he sido siempre su mejor amigo.
Yo no tenÃa ganas de bromas y sentà un ligero dolor en el corazón.
Zwakh pareció haberlo notado, aunque no supiera el motivo, y vino en mi ayuda.
—En todo caso es muy extraño, casi siniestro, que Pernath haya tenido una visión precisamente en el lugar que está tan estrechamente ligado a una antigua leyenda. Éstas son relaciones de las que un hombre difÃcilmente se puede desprender cuando su alma posee la capacidad de ver formas que se reservan al sentido del tacto. No lo puedo evitar: ¡lo suprasensible es lo más atrayente! ¿Qué opináis?