El Golem [Trad. Jose Rafael Hernandez Arias]
El Golem [Trad. Jose Rafael Hernandez Arias] —¿Le han interrogado ya? —le pregunté tras un rato.
—Acabo de venir de allÃ. Creo que no le importunaré mucho aquà con mi presencia —respondió el señor Laponder con amabilidad.
«Pobre diablo», pensé, «no sospecha lo que le espera a un preso preventivo».
Quise prepararle lentamente:
—Uno se acostumbra poco a poco a permanecer sentado y en silencio una vez que han pasado los primeros dÃas, que son los peores.
Puso un gesto comprensivo.
Pausa.
—¿Ha durado mucho su interrogatorio, señor Laponder?
Sonrió distraÃdo:
—No, sólo me preguntaron si confesaba y tuve que firmar el expediente.
—¿Ha firmado que ha confesado? —me sorprendÃ.
—Asà es.
Lo dijo como si no fuera con él.
Pensé que no podÃa ser nada malo, puesto que no mostraba ninguna agitación. Probablemente el desafÃo a un duelo o algo similar.