El Golem [Trad. Jose Rafael Hernandez Arias]
El Golem [Trad. Jose Rafael Hernandez Arias] Bajé las escaleras dejándome llevar por Zwakh y sin ofrecer resistencia.
Notaba cómo el olor de la niebla que subía desde la calle se hacía cada vez más nítido. Josua Prokop y Vrieslander nos precedían y se oía cómo conversaban en la puerta.
—Se ha debido caer por la alcantarilla, ¡que se vaya al infierno!
Salimos a la calle y vi cómo Prokop se agachaba y buscaba la marioneta.
—Me alegro de que no puedas encontrar esa estúpida cabeza —gruñó Vrieslander. Se apoyaba en el muro y su rostro se iluminó y ensombreció en breves intervalos, mientras encendía la pipa con una cerilla.
Prokop hizo un brusco gesto de rechazo y aún se inclinó más. Casi se arrodilló en el empedrado.
—¡Callad! ¿No oís nada?
Nos acercamos a él. Señaló en silencio hacia la alcantarilla y se llevó la mano al oído para escuchar mejor. Durante un rato permanecimos inmóviles y escuchamos en la negrura. Nada.
—¿Qué era? —susurró por fin el viejo titiritero, pero enseguida le agarró Prokop con fuerza de la muñeca.