El rostro verde
El rostro verde Le daba vueltas a la idea de que en el fondo, curiosamente, el doctor Debrouwer no se había equivocado al sostener que Eidotter participaba en una conspiración, y que aspiraba a ganar tiempo para el verdadero asesino. Todo concordaba, y sin embargo, el doctor Debrouwer no podía estar más alejado de la verdad. Sólo en ese momento comprendió perfectamente las palabras de Eidotter: «Todo lo que cree una persona es erróneo en tanto sus luces no hayan sido invertidas, tan erróneo que no puede ser concebido. Creemos tomar cuando damos, creemos estar parados, esperando, y en realidad estamos andando y buscando».