Historia de un pepe
Historia de un pepe No había una sola voz que interrumpiera aquel coro de alabanzas, de bendiciones y de pronósticos de felicidad. Y sin embargo, el genio del mal, encarnado en un letrado bizco y pelirrojo, velaba y trabajaba en silencio, procurando urdir pacientemente la trama en que él, araña vil, había de envolver a aquellos brillantes insectos de alas de oro y de zafir. Veamos lo que hacía aquel animalucho ruin pero peligroso, para llevar adelante sus perversos designios.