Historia de un pepe
Historia de un pepe 
El estudio del abogado
Acababan de dar las ocho de la mañana. En una casa de mediana capacidad y regular apariencia, situada en la calle que baja la plazuela de Guadalupe a la que se llamaba Plaza Vieja, hoy del Teatro, se veían unas seis personas sentadas en un gran escaño que estaba en el corredor, y que parecían aguardar al amo, por algunos asuntos.
Era una de ellas una mujer anciana, vestida de alepín negro, con una venda blanca en la frente y cubierta la cabeza con un mantón de la misma tela del vestido, lo que le daba la apariencia de una viuda.
