Historia de un pepe
Historia de un pepe 
La familia de Espinosa
Investigaciones
Corría el tiempo sin producir alteración notable en la situación de los diversos personajes que figuran en esta historia. Para la desdichada hija del maestro de armas, cada sol que se levantaba en el horizonte añadía una nueva espina a la corona con que el dolor ceñía su lacerado corazón. Para Gabriel y Matilde se deslizaban las horas fugitivas, dejándoles nuevas satisfacciones con los goces del presente y con las esperanzas de mayor ventura para el porvenir.
Completamente satisfecho de la elección de su hija, don Pedro Espinosa de los Monteros había manifestado, sin embargo, el deseo de que la unión de los jóvenes amantes se defiriese todavía por algún tiempo. Se debía, dijo, aguardar el permiso del padre de Gabriel; y deseaba, además, que éste alcanzara algún otro ascenso en su carrera.
El orgulloso hidalgo quería que el marido de su hija fuese, por lo menos, capitán o sargento mayor, pareciéndole poco un simple teniente, por brillante que pudiera ser su posición y fundadas las esperanzas con que contara para lo de adelante.
