Historia de un pepe

Historia de un pepe

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Usted no puede calcular, amiga mía, el dolor de una madre que ve desaparecer a su hijo para siempre.

Diciendo así, comenzó a llorar y dejó caer la cabeza sobre el hombro de Rosalía.

—Yo lo sé —añadió con palabras entrecortadas por los sollozos—; he sufrido, sufro mucho y sufriré mientras viva ese acerbo dolor.

—¿Ha perdido usted un hijo? —preguntó la joven con interés. ¿Es usted o ha sido casada?

—Jamás —contestó la desconocida con acento casi imperceptible—. No he sido ni soy casada; y sin embargo, soy la más infeliz de las madres, pues no he vuelto a ver a mi hijo desde la noche en que vino al mundo por desdicha suya y mía.

Rosalía hizo un movimiento que denotaba sorpresa y disgusto, y notándolo la señora, exclamó juntando las manos en actitud de súplica:

—¡Oh! No me condene usted antes de oírme. Usted, lo repito, es un ángel de pureza y de bondad; ha venido a consolarme y a proporcionarme los únicos momentos de satisfacción que he tenido en más de veinte años. Escuche usted mi dolorosa historia, y si ella hace que yo pierda la estimación que haya podido concebir por mí, espero al menos que me dará algún derecho a su compasión.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker