Historia de un pepe
Historia de un pepe Nadie supo en la ciudad lo que había pasado en aquella entrevista. Las elecciones de alcaldes para el año 1812 eran tan disputadas como siempre. Dos sujetos principales y de antiguos servicios pretendían el primer puesto y ponían en acción todos sus recursos para obtenerlo. El Ayuntamiento, el vecindario todo estaba dividido en bandos, tan encarnizados, como si se tratara de uno de los empleos más elevados e importantes de la monarquía. No se hablaba de otra cosa que de las próximas elecciones. Se computaban los votos, se calculaban las probabilidades de los candidatos, y cada concejal se veía asediado a toda hora y en todas partes por los pretendientes, por sus familias y allegados. Nadie sabía a cuál de los dos se inclinaba el capitán general, que debería presidir la elección y que tenía el voto de calidad, en caso de empate.