Historia de un pepe
Historia de un pepe Una hora después se comunicaba de oficio al Ayuntamiento que el presidente, gobernador y capitán general del reino declaraba nula la elección hecha aquel dÃa, por haber recaÃdo la mayorÃa de votos en sujeto inhábil; y que en virtud de lo prevenido en real cédula de 12 de mayo de 1703, confirmaba, sin necesidad de nuevo cabildo, la del licenciado don Diego de Arochena, que habÃa obtenido cinco votos.
El golpe era rudo; pero estrictamente legal. La noticia cayó como una bomba sobre la ciudad, que en muchos dÃas no volvió en sà del asombro; del estupro que le causó el ver elevado a un hombre de tan escasa significación, al primer puesto electivo del reino. El nombrado recibió aquel honor sin mostrar satisfacción. ParecÃa que él hubiese sido quien honrara al puesto y no el puesto el que lo honrara a él. Veremos después si se mostró o no digno de tan extraordinaria distinción.