La hija del Adelantado
La hija del Adelantado Desesperado el médico, fuese a casa de Agustina Córdova y le refirió lo que pasaba. Esta, después de haber reflexionado un momento, dijo al doctor le entregase el relicario y que quizá por medio de aquella alhaja ella lograría lo que no había podido obtenerse antes. Peraza, sin hacer mucho caso de la idea de la viuda, no encontró el menor inconveniente en poner en sus manos aquel dije, para él enteramente inútil, y le dio el Agnus de que había despojado a Portocarrero.
Antes de decir lo que hizo Agustina Córdova de aquella reliquia, debemos volver un poco atrás en nuestra relación, a fin de que el lector pueda seguir mas fácilmente el curso de esta historia.
Hemos dicho ya cómo el Secretario del Gobernador Diego Robledo, había arreglado el viejo proceso entablado por el Capitán Francisco Cava contra su mujer, sustrayendo las declaraciones favorables a Portocarrero y agregando otras falsas, en que hacía aparecer a este en relaciones con aquella dama, durante su matrimonio. A pesar de la prohibición expresa de don Francisco de la Cueva, que rechazó con indignación la idea de aquel fraude, Robledo trató de llevar a cabo la ejecución de su propósito, atento únicamente a la consecución de su propósito, y sin escrúpulo alguno respecto a los medios. Pero ocurrió alguna cosa que el maligno Secretario no había previsto y que fue a hacer de aquel proceso una arma enteramente inútil en sus manos.