La hija del Adelantado
La hija del Adelantado Doña Leonor no conocía a Agustina, ni había oído hablar de ella jamás, lo cual facilitaba la realización del plan de esta. Melchora aprendió perfectamente el papel que debía representar, y sin pérdida de tiempo, comenzó a ejecutarlo. Dijo a su señora la pretensión de la viuda, que deseaba recurrir a su poderoso valimiento y quejarse de una injusticia de que era víctima, pidiéndole un momento de conversación para referirle su cuita. La generosa joven, aunque afligida con las noticias que recibía del estado de la salud de Portocarrero, no tuvo valor para negar lo que se le pedía en nombre de una infeliz y ofreció recibirla. Melchora hizo avisar inmediatamente a Agustina, diciéndole que la presentaría a doña Leonor el día señalado por ésta para la entrevista. Lo que pasó en ella, lo verá el lector en el capítulo siguiente.