La hija del Adelantado
La hija del Adelantado Pero el que entre todos los caballeros llamaba particularmente la atención, más por su gallarda figura que por lo brillante del traje, era don Pedro de Portocarrero, que vestÃa de lama de plata y llevaba un sombrero de castor con penacho blanco y presilla de diamantes. Montaba un fogoso bridón azulejo y se hacÃa acompañar por ocho lacayos lujosamente ataviados.
La plaza estaba iluminada con teas, a cuya luz representó la Encamisada un coloquio de circunstancias, dispuesto por el canónigo RodrÃguez, hombre de letras y de ingenio. El Adelantado, su esposa, su hija y las otras damas con el Obispo MarroquÃn, el juez Maldonado y los individuos del Ayuntamiento, vieron la representación desde la galerÃa de las Casas consistoriales, en donde se habÃa levantado un dosel de terciopelo carmesà con franjas de oro, ostentándose en la balaustrada el escudo de armas de la Ciudad, en medio de los del Adelantado y de su esposa. Los fuegos artificiales que se exhibieron en una de las noches, se componÃan de árboles, castillos y sierpes de pólvora.