El paraíso perdido
El paraíso perdido Brota del Abismo y desde su nativo oriente
Su andadura comenzó a través del aire penumbroso,
Esferada cual radiante nube, pues aún el Sol
No era, y ella en nubloso tabernáculo
Viajó entre tanto. Vio Dios la Luz cual cosa buena,
Y la Luz de la Tiniebla por el hemisferio
Separó: llamó al día Luz, a la noche Oscuridad.
Y tuvo así mañana y tarde el Día Primero.
Y no pasó incelebrado, sin canciones
De los Coros celestiales, cuando vieron la tiniebla
Exhalar por vez primera Luz Oriente:
Día del nacer de cielo y tierra. Júbilo y clamor
El hueco orbe universal colmaron,
Y tocaron sus doradas arpas elevando himnos
Al Señor y a sus creaciones, Creador lo proclamaban,
La primera tarde, la primera mañana.
»De nuevo dijo Dios: “Haya un firmamento
Entre las aguas, que separe
Aguas de las aguas”. E hizo Dios
El firmamento, expansión de líquido aire puro,
Transparente, elemental, en círculo