El paraíso perdido
El paraíso perdido Vosotros dos por esta ruta, entre estos orbes numerosos,
Todos vuestros, descended directo al Paraíso;
Morad ahí, reinad dichosos, y en la Tierra
Ejerced dominio desde allí, y el aire,
Y en el hombre sobre todo, solo dueño proclamado:
A él primero esclavizad, y al fin matadlo.
Substitutos míos sois, Plenipotenciarios
En la Tierra os nombro, de poder incomparable
Cuya fuente soy: de vuestra unida fuerza ahora,
Pues, depende que conserve el nuevo reino,
Por Pecado a Muerte expuesto gracias a mi gesta.
Si vuestro nervio unido prevalece, no tendrá el Infierno
Detrimento que temer: id y sed fuertes».
Hablando así los despidió; veloces ellos
Prosiguieron su camino por constelaciones densas,
Propagando ruina; lívidas se vieron, mustias, las estrellas,
Y aun astrosos los planetas[304] un eclipse auténtico
Entonces padecieron. En sentido opuesto Satanás
Bajó a las Puertas del Infierno; a ambos lados,
Caos rugía, cimbrado y dividido,