El paraíso perdido
El paraíso perdido [255] […] o yemas / Como gemas […]: Milton dice literalmente «o germinados / Sus brotes»; sin embargo, utiliza el neologismo gemmed (del latín gemmare, «echar brotes»), creando una especie de metáfora tácita entre las yemas (o botones, o brotes embrionarios, o gemas de los árboles) y las gemas o piedras preciosas. <<
[256] El Planeta Matutino es Venus. Galileo había descubierto recientemente con su telescopio las fases de este cuerpo planetario, semejantes a las de la luna; de ahí que Milton se refiera a sus cuernos. <<
[257] En aquel aspecto: en el sentido astrológico del modo en que los cuerpos celestes se contemplan mutuamente desde sus posiciones relativas según un observador terrestre. <<
[258] El pavo real. <<
[259] El Behemoth es el nombre bíblico de un gran animal terrestre (cf. Job 40:15), quizá el elefante o el hipopótamo, o una bestia mítica. Milton, cuando menos, no lo asimila al hipopótamo, al que se refiere unos versos después. <<
[260] el fluvial caballo: esta expresión es la traducción literal del griego hippopótamos (de hippos, «caballo» y potamos «río»). <<