Paraiso perdido
Paraiso perdido Tan vasta parecía la abertura, donde límites tenía
La tiniebla cuales cercan al océano.
Satán ahora desde allí, al pie de la escalera
Que asciende con peldaños áureos al Portal del Cielo,
Mira abajo con asombro, al ver de súbito
Este mundo entero. Como un explorador
Que senda oscura y desolada apeligrado recorrió
La noche toda, y al romper el alba grata
Al fin corona un promontorio áspero
Que descubre de improviso a su mirar
La perspectiva formidable de un exótico dominio,
Nunca visto todavía, o metrópolis de fama
Con fulgentes chapiteles y pináculos ornados
Que ahora dora con sus rayos el creciente Sol:
Tal asombro cautivó, aunque tras ver el Cielo,
Al Espíritu maligno, pero mucha más envidia
A la vista de este mundo, tan hermoso.
Escruta todo alrededor, y bien podía,
Tan alto sobre el palio circular
De la sombra dilatada de la Noche: desde el punto