Paraiso perdido
Paraiso perdido Cetro regio, toda alma en el Empíreo
Ha de hincar rodilla y proclamarlo Rey legítimo
Con homenaje así rendido? ¿Es injusto, dices,
Por entero injusto, sujetar con leyes a los libres
Y a un igual dejar que reine sobre iguales,
Uno sobre todos con poder sin sucesor?
¿Darás pues leyes tú a Dios?, ¿discutirás
Con Él de libertad, con quien te ha hecho
Como eres, quien formó en los Cielos Potestades
Como quiso y su ser circunscribió?
Por experiencia, sin embargo, conocemos qué benigno
—Y de nuestro bien y dignidad
Qué próvido— es, qué lejos de su mente
Rebajarnos, qué proclive antes a exaltar,
Dichoso, nuestro estado con unión más fuerte
Bajo un líder solo. Mas aun dando por injusto
Que un igual gobierne cual monarca sobre iguales,
¿Crees que tú, si bien glorioso y grande,
O que toda Angélica Natura hecha sólo una,
Puede equipararse al Hijo concebido?, por quien