Paraiso perdido
Paraiso perdido Ni cañón angosto, bosque o río descompone
Sus perfectas filas: por encima del terreno
Marchan y el pasivo aire aguanta
Su ligero paso. Como cuando todo pájaro
En formación según su especie vino al vuelo,
Al Edén llamado, a recibir de ti
Su nombre, así por muchas tierras fueron
Del Empíreo y por innúmeras provincias vastas
Diez veces el tamaño de este suelo; por fin,
Lejos en el horizonte el Norte apareció
De extremo a extremo cual región ardiente
En belígera disposición y, ya más cerca,
Erizada de los tiesos rayos incontables
De las lanzas rígidas, los yelmos densos, y escudos
Varios con emblemas arrogantes:
Las legiones de Satán apresurándose
Con frenética premura, pues pensaban
Ese mismo día, por sorpresa o con batalla,
Conquistar el Monte del Señor, y allí en el Trono
A quien su estado le envidiaba colocar, altivo
El aspirante; mas sus planes, burdos, fatuos,
Fracasaron, aunque extraño parecía
Al principio que Ángel contra Ángel guerrease