Paraiso perdido
Paraiso perdido Esta historia mÃa hasta el colmo de terrestre dicha
Que disfruto, y debo confesar que encuentro
En todo lo demás deleite cierto, mas
Lo guste o no, no incita en mi mente cambio
Ni deseo pasional; de goces tales hablo
Como gusto, vista, olor, las plantas, frutos, flores,
Los paseos y la melodÃa de las aves. Mas aquÃ
Es todo muy distinto: arrobado observo,
Arrobado toco: aquà pasión sentà por vez primera,
Rara conmoción —en todo el resto de los gozos
Inmutable y superior—, frágil sólo aquÃ
Contra el potente guiño de la mágica belleza.
O falló Natura en mÃ, dejando alguna parte
Incapaz de resistirse a tal objeto,
O al tomar de mi costado, extirpó, acaso,
Más de lo debido; cuando menos puso en ella
Mucho adorno, la apariencia externa
Muy elaborada, la interior no tan perfecta.
Bien entiendo que, según el principal designio
De Natura, ella es la inferior en mente