Paraiso perdido
Paraiso perdido «Hijo mÃo, ¿por qué seguir aquà mirándonos
Ociosos mientras Satanás, gran Padre nuestro,
Medra en otros mundos y morada más feliz
Encuentra para ésta, su querida descendencia?
Éxito sin duda habrá logrado; pues, si daño,
Hace mucho hubiera vuelto, empujado por furor
De vengadores, puesto que ningún lugar
Aparte de éste sirve a su castigo, o venganza de ellos.
Creo que siento nueva fuerza alzarse en mÃ,
Me crecen alas, dándome dominio vasto
Más allá de estas Honduras, sea lo que sea que me lleva:
SimpatÃa[293], o bien algún poder connatural
Intenso a gran distancia para unir,
Con amistad secreta, cosas de pareja especie
Con enlace secretÃsimo. Tú mi sombra
Inseparable tienes que venir conmigo:
Pues la Muerte del Pecado nadie aparta.
Mas para que el obstáculo del viaje
No detenga su retorno por encima de esta Sima
Insuperable, intransitable, intentemos tú y yo
Trabajo aventurado, aunque no desmesurado
Para tu poder y el mÃo: fundar camino