Paraiso perdido
Paraiso perdido Idéntica en los días y las noches, salvo allén
Los círculos polares. El día para éstos
Refulgiera desnochado, mientras bajo el Sol
Supliera su distancia rodeando ante su vista
Siempre el horizonte, sin llegar a confesar
Oriente u occidente, lo que nieves impidiera
En la fría Estotilandia[317] y en el sur profundo
Bajo tierras magallánicas. Probado el fruto,
Como del festín de Tiestes[318], el Sol viró
Su curso designado; si no ¿cómo el mundo
Habitado, aunque inocente, más que ahora,
Evitara los punzantes fríos, los calores abrasantes?
Estos cambios en los cielos, aunque lentos, produjeron
Cambio igual en mar y tierra, plaga sideral,
Vapores, nieblas, tórridas exhalaciones,
Corruptas, pestilentes. Ahora desde el norte
De la Norumbega y la costa samoyeda[319],
Reventando su mazmorra férrea, armados con helor
Y nieve y el granizo, ráfagas y tempestad,
El Bóreas, Cedas y el Argestes bullicioso
Con el Tracias bosques quiebran, alzan mares;
Con adversa racha los levanta el Noto