Paraiso perdido
Paraiso perdido Declinara mucho antes; y de nada entonces le sirvieran
Sus soberbias torres en el Cielo; ni escapó tampoco
Por sus máquinas, sino que fue arrojado de cabeza,
Con su industriosa panda, a construir en el Infierno.
Entre tanto los alígeros heraldos, por mandato
Del poder augusto, con inmunda ceremonia
Y sonido de trompetas a las huestes todas les anuncian
Que un solemne cónclave tendrá lugar en breve
En Pandemónium, capital suprema
De Satán y de sus Pares: sus proclamas convocaron,
De cada banda y regimiento bien formado,
A los mejores en el rango o elección; que pronto
Con su séquito de cientos y de miles en tropel
Llegaron: todo acceso rebosaba de gentío, las puertas
Y los porches amplios: sobre todo la espaciosa sala