Paraiso perdido
Paraiso perdido De burlarlo, mas, hallando a la Serpiente,
Cautivada y traicionada tú por él, yo por ti,
Que te dejé alejarte, viéndote tan sabia,
Tan constante, tan madura contra todo asalto
Y no entendí que, más que sólida virtud,
Era todo ostentación, era sólo la costilla
Retorcida por Natura, inclinada —ya se ve—
A la siniestra parte de que fue arrancada:
Bien está expulsada, puesto que superflua
Para el número que es justo[323]. ¿Por qué Dios,
Creador juicioso, que pobló los altos Cielos
Con Espíritus viriles, creó en la Tierra luego
Semejante novedad, esta bella imperfección
De la Natura, y no colmó de golpe el mundo
De hombres como Ángeles sin fémina,
O encontró distinto modo de engendrar
La humanidad? Tal desastre no ocurriera
Y otros muchos que vendrán, innúmeros
Estragos en la Tierra por las trampas femeninas
Y la estrecha relación con este sexo: pues o
Nunca encontrará el varón capaz pareja, sólo
La que traiga el infortunio, o disparate;