Paraiso perdido
Paraiso perdido El fin de tu progenie entera, un final tan triste,
La extinción. Diluvio diferente a ti,
De lágrimas diluvio y de tristeza a ti te ahogó,
Hundiéndote con tus retoños; hasta que gentil te alzó
Por fin el Ángel y tus propios pies te soportaron,
Aunque oprimido, como cuando llora un padre
Por sus hijos, destruidos ante él de pronto;
Y pudiste apenas dirigir al Ángel tu gemido:
«¡Oh visiones, mal las vi! Mejor hubiese sido
Ignorante del futuro: de este modo aguantaría
Mi porción de males sólo, pues la pena cotidiana
Ya es bastante; ésas otras dispensadas
Como carga de las eras, ahora en mí recaen
De golpe y, fruto de presciencia, nacen
Como abortos para torturarme antes de ser,
Sabiendo que serán. Que nadie busque, pues,
En adelante predicción de cosas por venirle,
A sus hijos o a él mismo: males, téngalo por cierto,
Que ni su presciencia logrará impedir,
Y él los males por venir padecerá