Paraiso perdido
Paraiso perdido En todo el mundo, ilustres títulos y rica presa,
Buscarán placeres, la molicie e indolencia,
Los excesos y lascivia, hasta hacer discordia,
Por capricho y arrogancia, de la paz amiga.
También los conquistados, por la guerra esclavos,
Con su libertad verán perdida toda su virtud
Y temor de Dios, después que su piedad fingida,
En el choque cruel de la batalla, fue librada
Desvalida al invasor. El celo así enfriado,
Desde entonces sólo pedirán vivir seguros,
Disolutos o mundanos, de eso que sus amos
Les permitan disfrutar; pues dará la tierra entonces
Más que suficiente, por poner a prueba la templanza.
Todos ya degenerados, todos depravados,
La justicia y la templanza, fe y verdad olvidarán;
Excepto un hombre[369], que, único hijo de la luz
En era tenebrosa, contra todo ejemplo,
Contra toda seducción, costumbre, cólera
De un mundo, sin temor de burla o de reproche,
O aun violencia, de sus pérfidos caminos