Paraiso perdido
Paraiso perdido Descuidarlos en sus sendas de pecado,
Y una peculiar nación seleccionar[372]
De entre todo el resto: pueblo que le invoque
Y surgido por entero de un único hombre fiel[373],
Que moraba todavía aquende el Eufrates
Y que creció en la idolatría. ¡Ay los hombres,
(¿Puedes concebirlo?) que sean tan estúpidos
—Mientras vive el patriarca aún salvado del Diluvio—
Para descuidar al Dios viviente y rebajarse
A adorar sus propias obras en madera y piedra
Como dioses! Mas a éste Dios Altísimo en visión
Lo llama de la casa de su padre, de entre medio
De su estirpe y falsos dioses, a unas tierras
Que el Señor le mostrará, gestando de él
Un pueblo poderoso y vertiendo sobre él
Su bendición de modo tal que en su semilla
Todas las naciones se bendigan. Cumple él
Sin saber la tierra a la que va, mas creyendo firme.
Veo yo (tú no puedes) con qué fe sus dioses
Abandona, sus amigos, su país natal,
Ur de Caldea, atravesando ahora el vado