Paraiso perdido
Paraiso perdido Industriosa para el vicio, pero floja y timorata
Para hechos más ilustres: al oído deleitaba, sin embargo,
Y con acento persuasivo, así pues, comenzó:
«Dispuesto a guerra abierta, oh Pares, me hallaríais,
No más parco en odio, si eso que se ofrece
Como principal motivo de inmediata guerra
No fuese lo primero en disuadirme y arrojase
Ominosa conjetura sobre todo este proyecto,
Cuando aquel que sobresale en hechos de armas,
Sin fiarse del consejo dado o aptitud
Sobresaliente, funda su coraje en desespero
Y la total disolución —único objetivo
De su esfuerzo— tras venganza atroz.
Y primero, ¿qué venganza? Torres tiene el Cielo
Que abarrota armada guardia y lo hacen
Imbatible. A menudo en honduras colindantes
Acampan sus legiones, o con ala oscura
Exploran, largo y ancho, el Reino de la Noche,
Malogrando la sorpresa. O aun si entrásemos
Por fuerza y el Infierno entero nos siguiese
En negra insurrección, por confundir
La pura Luz del Cielo, nuestro gran Rival,
Incorruptible todo él, sentado seguiría