Paraiso perdido
Paraiso perdido Para pena interminable? “¿Qué nos ata entonces?”
Dicen quienes aconsejan guerra, “Condenados,
Reservados, destinados como estamos al dolor eterno,
Hagamos lo que hagamos, ¿qué mayor tormento cabe,
Qué peor tormento?” ¿Es, pues, esto lo peor,
Aquí sentados, debatiendo, bien armados?
¿Y cuando huimos raudos, perseguidos y azotados
Por el Trueno turbador del Cielo, y buscamos
Protección en el Abismo? Pareció el Infierno entonces
Amparo de sus golpes; ¿o al yacer
Encadenados en el lago ardiente? Peor sin duda eso.
¿Y si el soplo que prendió esos fuegos lóbregos
Les infundiese, reviviendo, séptuple furor
Y en sus llamas nos hundiese? ¿O acaso desde arriba
La venganza suspendida otra vez armase
Su diestra roja mano[106] para el golpe? ¿Qué si todos
Sus depósitos se abriesen y este firmamento