El Avaro
El Avaro HARPAGÓN.— ¡Ah, hija malvada! ¡Hija indigna de un padre como yo! ¿Asà es como pones en práctica las lecciones que te he dado? ¿Te enamoras de un infame ladrón y te comprometes con él sin mi consentimiento? Más vais a quedar chasqueados el uno y el otro.
(A Elisa). Cuatro buenos muros me responderán de tu conducta.
(A Valerio). Y una buena horca domeñará tu osadÃa.
VALERIO.— No será vuestra pasión la que juzgue el asunto, y, cuando menos, me escucharán antes de condenarme.
HARPAGÓN.— Me he engañado al decir una horca: te descuartizarán vivo.