El Avaro
El Avaro HARPAGÓN.— Ven aquÃ, Valerio. Te hemos elegido para que nos digas quién tiene razón, si mi hija o yo.
VALERIO.— Vos, señor, sin disputa.
HARPAGÓN.— ¿Sabes de lo que hablamos?
VALERIO.— No. Mas no podéis equivocaros, y toda la razón será vuestra.
HARPAGÓN.— Quiero esta noche darle por esposo un hombre tan rico como probo, y la pÃcara me dice en mis narices que no lo acepta. ¿Qué te parece?
VALERIO.— ¿Qué me parece?
HARPAGÓN.— SÃ.
VALERIO.— ¡Vaya, vaya!
HARPAGÓN.— ¿Cómo?
VALERIO.— Digo que, en el fondo, soy de vuestro parecer, y es imposible que no tengáis razón. Aunque también no es ella culpable del todo y…
HARPAGÓN.— ¿Cómo? El señor Anselmo es un partido notable; es un caballero noble, tierno, sentado, probo, muy rico y a quien no le queda ningún hijo de su primer matrimonio. ¿Qué mejor podrÃa ella encontrar?
VALERIO.— Eso es cierto. Mas ella podrÃa deciros que es precipitar un poco las cosas y que serÃa necesario cierto tiempo, al menos, para ver si su inclinación puede avenirse con…
