El enfermo imaginario
El enfermo imaginario ARGAN.— Pero yo.… ¿qué tengo que hacer?
BERALDO.— Te aleccionan en cuatro palabras y te dan por escrito el discurso que debes pronunciar. Mientras tú te vistes con más decencia, yo voy a avisarles.
ARGAN.— Pues vamos.
CLEONTE.— ¿Qué os proponéis con vuestros amigos de la Facultad?
ANTONIA.— ¿Qué es lo que pretendéis?
BERALDO.— Que nos divirtamos un rato. Los comediantes han concertado una mascarada parodiando la recepción de un médico; propongo que nosotros tomemos también parte en la farsa y que mi hermano represente el papel principal.
ANGÉLICA.— Pero, tÃo ¿no os burláis demasiado de mi padre?
BERALDO.— Más que burlarnos, es ponernos a tonó con sus chifladuras. Esto quedará solamente entre nosotros. Cada uno se encargará de su papel y todos participaremos en la comedia. Al fin y al cabo estamos en Carnaval. Vamos a prepararlo todo.
CLEONTE (A Angélica).— ¿Consientes?
ANGÉLICA.— Puesto que mi tÃo nos autoriza…
FIN DEL TERCER ACTO