El enfermo imaginario
El enfermo imaginario POLICHINELA.— ¡Hola.…! ¡Mis lacayos, mis gentes!
(Tocan y bailan).
POLICHINELA.— ¡Tendré que matarlos!
(Tocan y bailan).
POLICHINELA.— ¡Acribillarlos!
(Tocan y bailan).
POLICHINELA.— ¡Tumbarlos!
(Tocan y bailan).
POLICHINELA.— ¡Los de Champaña, Poitevin, PicardÃa; vascos, bretones.…!
(Tocan y bailan).
POLICHINELA.— ¡Dadme mi mosquete!
(Tocan y bailan).
POLICHINELA.— (Hace como si disparara). ¡Pum!
(Todos los que componen la patrulla se echan a tierra, escabulléndose luego).
POLICHINELA.— (Riendo con mofa). ¡Ja, ja, ja! ¡Los he aterrado! ¡Vaya unos imbéciles; se asustan de mÃ, que estoy muerto de miedo.…! Indudablemente, no hay como coger la vez; si yo no me las doy de gran señor y me las hecho de bravo, me aspan.…! ¡Ja, ja, ja!
(Los Alguaciles, que se han aproximado y lo escuchan, le echan mano).
LA RONDA.— ¡Venid, que ya es nuestro.…! ¡Vamos, traed luces!
BAILABLE