El enfermo imaginario
El enfermo imaginario (Los Alguaciles entran con linternas).
ALGUACILES.— ¡Ah, bribón, traidor, granuja.…! ¡Temerario, imprudente, merodeador, ahorcado.…! ¿QuerÃas asustarnos?
POLICHINELA.— ¡Es que estoy bebido, señores!
ALGUACILES.— ¡No te valdrán excusas.…! Para que aprendas, ¡a la cárcel.…! ¡Vamos, a la cárcel!
POLICHINELA.— ¡Señores, que no soy un ladrón!
ALGUACILES.— ¡A la cárcel!
POLICHINELA.— Pero ¿qué he hecho yo?
ALGUACILES.— ¡Vamos andando! ¡A la cárcel!
POLICHINELA.— ¡Déjenme marchar!
ALGUACILES.— ¡No!
POLICHINELA.— Os lo ruego.
ALGUACILES.— ¡No!
POLICHINELA.— ¡Por favor!
ALGUACILES.— ¡Qué no!
POLICHINELA.— ¡Señores!
ALGUACILES.— ¡No, no y no!
POLICHINELA.— ¡Por caridad!
ALGUACILES.— ¡No!
POLICHINELA.— ¡En nombre del cielo!
ALGUACILES.— ¡No!
POLICHINELA.— ¡Piedad!