El enfermo imaginario
El enfermo imaginario ALGUACILES.— Está bien. Si al señor le agradan más los palos, estamos dispuestos a complacerle.
BAILABLE
(Bailan y al compás de la danza le apalean).
POLICHINELA.— Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, ¡ay.…!, ¡ay.…!, ¡ay.…! ¡No puedo aguantar más.…! Ahà van, señores, los seis luises.
ALGUACILES.— ¡Hombre más honrado.…! ¡Alma más noble! Quedaos con Dios, señor.… Adiós, señor Polichinela.
POLICHINELA.— Buenas noches.
ALGUACILES.— Quedaos con Dios, señor.… Adiós, señor Polichinela.
POLICHINELA.— Servidor.
ALGUACILES.— Quedaos con Dios, señor.… Adiós, señor.
POLICHINELA.— Hasta la vista.
(Los Alguaciles bailan, haciendo sonar el dinero).
FIN DEL PRIMER INTERMEDIO