El enfermo imaginario
El enfermo imaginario CLEONTE (Bajo, a Angélica).— Os ruego que accedáis y que me dejéis explicaros la escena que vamos a representar. Yo tengo poca voz, pero la suficiente para que me escuchen y acompañaros sin desentonar.
ARGAN.— ¿Son bonitos los versos?
CLEONTE.— Se trata de una improvisación hecha en prosa rimada a modo de verso libre, con objeto de que los personajes expresen más espontáneamente su pasión.
ARGAN.— Está bien. Ya escuchamos.