El enfermo imaginario
El enfermo imaginario (Canta).
Mi sufrir, bella Filis,
es excesivo sufrir.
Este duro silencio rompamos
y nuestro pecho abramos.
Mi destino mostradme:
¿vivir debo o morir?
ANGÉLICA (Le responde cantando).
Ya me veis, Tirsis, triste y melancólica
ante los desposorios
que tanto os acongojan.
Levanto al cielo los ojos,
os miro,
suspiro…
¿qué más puedo decir?
ARGAN.— ¡Demonio! ¿Quién podía sospechar tales habilidades en mi hija?
CLEONTE:
¡Oh, bella Filis!
¿Sería tan dichoso,
Tirsis enamorado,
que hueco hubiera hallado
en vuestro corazón?
ANGÉLICA:
A tal punto llegados,
defenderme no puedo,
Tirsis, os idolatro.